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Control de Autocombustión

Nuestros equipos Inermatic optimizan el consumo de gas inerte, analizando en continuo la concentración de O2 e inyectando autáticamente la cantidad necesaria de gas inerte.

El Control de Autocombustión se contempla como una medida efectiva de prevención de explosiones en las  Directivas ATEX.

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Descripción de los componentes de nuestro Control de Autocombustión Inermatic

Unidad de control: dispone de un controlador al cual se accede mediante pantalla táctil donde podremos modificar los parámetros de inertizado, comprobar los registros de alarmas y niveles de O2. El panel de control dispone de una autonomía de 4h en caso de fallo eléctrico.

Unidad de análisis de muestra: disponible con analizador de O2 en diferentes tecnologías: electroquímicos, paramagnéticos o de óxido de zirconio. La muestra es tomada de diferentes puntos de la instalación por aspiración mediante bomba eléctrica, controlando en todo momento el flujo de muestra y acondicionándola para su correcto análisis.

Manifold: comandado desde el panel de control inyecta de forma automática el gas inerte en el lugar deseado para así realizar un ajuste continuo de la concentración de O2 deseada. El sistema cuenta con válvulas accionadas neumáticamente, reductor de presión, control de flujo de gas inerte, válvulas de sobrepresión y bypass manual de seguridad.

¿Qué es Control de Autocombustión?

Una explosión es una reacción de combustión muy rápida, por tanto para que se produzca una explosión es necesario un combustible, una fuente de ignición y oxigeno.
Al realizar ensayos de combustión con mezclas decrecientes en contenido de oxígeno, llega un momento en que no se propaga la llama. Se dice entonces que se ha llegado a la concentración mínima de oxígeno, la cual se puede por tanto definir como el porcentaje mínimo de oxígeno en la mezcla considerada, capaz de propagar la llama. De lo anterior se infiere que una medida de prevención de explosiones se puede conseguir con una disminución de la concentración de oxígeno, cualquiera que sea la concentración del combustible.

Para reducir la concentración de oxígeno normalmente se sustituye todo o parte del aire por Nitrógeno u otros gases o vapores inertes como CO2,argón, vapor de agua con ciertas limitaciones. En general los compuestos orgánicos combustibles no propagarán la llama si el contenido de O2 en la mezcla del compuesto orgánico, gas inerte y aire es inferior a aproximadamente 10,5 y 13 % v/v con nitrógeno y dióxido de carbono respectivamente como gases inertes.

En caso de emplear un método de Control de Autocombustión es muy importante monitorizar disminución del contenido de O2. Esto se puede conseguir:

  • Operando a una presión ligeramente positiva mediante suministro automático del gas inerte a una presión tarada con un regulador de presión. Se debe instalar alarmas para avisar de la pérdida de presión en el suministro de gas inerte.
  • También se puede emplear un analizador de oxígeno para regular el flujo de gas inerte y mantener un nivel de oxígeno seguro.

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